Entrenar el Ritmo de Juego en Fútbol Sala: De la Técnica a la Decisión

 En este artículo vamos a analizar el ritmo de juego en fútbol sala como concepto clave dentro del rendimiento competitivo y del entrenamiento. Trataremos de explicar qué es el ritmo de juego, por qué es tan determinante en el futbol-sala (o cualquier deporte de equipo), cuál es la relación directa entre técnica y táctica para sostener un alto ritmo de partido y, sobre todo, cómo entrenarlo.

¿Qué es el ritmo de juego en fútbol sala? 

El ritmo de juego en fútbol sala lo podemos definir como la velocidad, intensidad y frecuencia a la que se realizan las diferentes acciones del juego. No se trata únicamente de correr más o moverse más rápido, sino de ejecutar acciones técnicas y tomar decisiones tácticas en el menor tiempo posible y con precisión


El ritmo está directamente relacionado con:

  • La calidad de la técnica individual.
  • La rapidez en la percepción y la toma de decisiones (táctica).

¿Por qué es tan importante el ritmo de juego en futsal?

Podemos simplificarlo diciendo que un alto ritmo de juego conlleva que la defensa rival vaya a cometer más errores no forzados que en otras situaciones. 

Si obligamos a que la defensa tenga que reaccionar en menos tiempo estaremos propiciando que no llegue a cerrar líneas de pase, realizar ayudas o coberturas a tiempo, seguir a su par,...y por lo tanto, cometiendo errores. 

Un mayor ritmo permite:

  • Superar líneas defensivas con mayor facilidad.
  • Generar ventajas antes de que el rival se reorganice.
  • Reducir el tiempo de reacción del oponente.
  • Dominar el partido a través del balón y no solo desde lo físico.

Relación técnico/táctica con el ritmo de juego

Si combinamos la realización del gesto técnico (control, pase, conducción, golpeo) con la toma de decisión (táctica) tenemos la relación necesaria para entender el ritmo de juego, incluso más allá de la preparación física. 

Es decir, tenemos que combinar la calidad en la ejecución con elegir la mejor decisión en cada situación tendremos un equipo que es capaz de imprimir un alto ritmo al partido. 

Esto implica:

  • Leer correctamente el contexto del juego
  • Identificar la presión a balón
  • Identificar si estoy ofreciendo o no una línea de pase
  • Identificar si mi defensor está en situación de ventaja o desventaja frente a mi.

Un equipo que decide bien juega rápido incluso a baja velocidad física, porque reduce el tiempo entre percepción y acción.

Cómo entrenar el ritmo de juego en fútbol sala

La primera idea que nos suele venir a la cabeza es limitar el número de toques a cada jugador pero es norma o pauta tiene varios inconvenientes: 

  • No es una situación real de juego.
  • Limitas la capacidad de pensar y tomar decisiones en el jugador
  • Tiene poca aplicación en partido.

Por ello, proponemos sustituir la limitación del número de toques por la limitación de tiempo hasta la toma de decisión por parte del jugador. 

Por ejemplo: desde que el jugador recibe el balón tendrá 2 segundos para tomar una decisión. Esto incluye el pase, fijar al defensor para jugar un 1vs1, conducir el balón para atacar un espacio y progresar. 

Conclusión

El ritmo de juego en fútbol sala es un factor determinante del rendimiento y depende directamente de la técnica individual y la toma de decisiones. La principal diferencia entre un equipo de primera división y un equipo 2 categorías por debajo es la capacidad que tienen de darle un mayor ritmo al juego en base a estas variables. 

No nos enfocaremos en entrenar el ritmo de juego sino en trabajar aquellas variables que nos permitan incrementar ese ritmo. Cuando el jugador entiende, decide y ejecuta mejor, el ritmo aparece de manera natural y el equipo da un salto de calidad competitivo.

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