Cómo ganar la espalda al rival en Fútbol Sala | Tarea 3vs3 + 2 postas

Uno de los comportamientos ofensivos más importantes en Fútbol Sala frente a cualquier defensa, con excepción de defensas muy bajas, es la capacidad de ganar la espalda al defensor. En un deporte con espacios reducidos, poco tiempo para decidir y defensas cada vez más agresivas, no siempre es suficiente con ofrecer apoyos al balón.

Muchas veces, la ventaja aparece cuando el jugador sin balón es capaz de interpretar el momento exacto para atacar el espacio libre situado a la espalda de su defensor.

En este artículo veremos una tarea de entrenamiento sencilla, pero muy útil, para mejorar los desmarques de ruptura, la lectura del defensor y la coordinación entre pasador y receptor.

Tarea 3vs3 + 2 postas

Espacio

La tarea se desarrolla en un espacio de 28x20 metros.

Objetivo principal

Mejorar la capacidad del jugador ofensivo para ganar la espalda a su par, atacando el espacio libre en el momento adecuado y coordinando su desmarque con la circulación del balón.

No buscamos que el jugador corra por correr, sino que aprenda a identificar cuándo el defensor pierde la referencia visual, cuándo está demasiado pendiente del balón o cuándo su orientación corporal permite ser superado.

Desarrollo de la tarea

Jugaremos una situación de 3vs3 en 28x20m y colocaremos dos postas o setas en los últimos 8-9 metros de la media pista rival. Estas postas servirán únicamente como referencia para que el jugador atacante tenga un objetivo claro: recibir el balón cerca de la posta tras haber superado sin balón a su defensor.

El equipo atacante deberá conservar la posesión e intentar progresar hasta conseguir que uno de sus jugadores reciba el balón cerca de una de las postas situadas en campo rival.

Para que la acción sea válida, el jugador no podrá recibir simplemente estando junto a la posta. La recepción deberá producirse después de haber ganado la espalda al defensor sin balón.

Cada vez que un atacante consiga recibir en esa zona tras superar a su par, el equipo obtendrá un punto.

Con esta norma obligamos a los jugadores a dejar de mirar únicamente el balón y empezar a interpretar:

  • la orientación corporal del defensor;
  • el espacio libre a su espalda;
  • el momento del pase;
  • el cambio de ritmo necesario para generar ventaja.

Comportamientos que queremos provocar

Esta tarea está diseñada para que aparezcan comportamientos ofensivos muy concretos.

El primero es el desmarque de ruptura. El atacante debe aprender que no siempre tiene que acercarse al balón. En muchas ocasiones, la mejor solución es alejarse, atacar profundidad y recibir en ventaja.

El segundo es la lectura del defensor. Si el defensor está perfilado, mantiene contacto visual y controla balón-jugador, será difícil ganarle la espalda. Pero si gira la cabeza, se orienta mal o se queda pendiente del balón, aparece el momento para atacar.

El tercero es la coordinación con el pasador. El pase debe salir cuando el atacante empieza a ganar ventaja, no cuando ya ha llegado a la posta. Si el pase llega tarde, el defensor podrá recuperar.

Cuarto, el uso de la finta para atraer al defensor y posteriormente atacar el espacio que ha quedado a la espalda del defensor.  

Correcciones del entrenador

Durante la tarea, el entrenador deberá insistir en varios detalles: 

  • No iniciar el desmarque demasiado pronto
  • Cambiar el ritmo
  • Atacar el espacio libre
  • Levantar la cabeza antes de pasar

Conclusión

Ganar la espalda al defensor es uno de los comportamientos que más ventajas puede generar en Fútbol Sala, especialmente ante defensas individuales o defensas muy agresivas.

Esta tarea permite trabajar ese concepto de forma sencilla, con balón, oposición y una situación muy próxima al contexto real. 

Porque en Fútbol Sala, muchas veces, la ventaja no aparece cuando el jugador recibe, sino antes de recibir.

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