El bloqueo es un recurso ofensivo que busca generar una ventaja sobre la defensa, pero su entrenamiento también plantea una cuestión importante para el equipo defensor: ¿cómo queremos defenderlo?
Podemos plantear dos respuestas defensivas diferentes: defender cambiando de par o mantener una defensa individual, en la que cada jugador continúa responsabilizándose de su atacante.
La tarea de 3vs3 + 2 comodines que proponemos permite trabajar el bloqueo desde las dos perspectivas: generar y aprovechar ventajas en ataque y mejorar su defensa, pudiendo orientar las reglas hacia el comportamiento que queramos entrenar.
Organización de la tarea
La tarea se desarrolla en un espacio de 28x20 metros, con una situación inicial de 3vs3 y dos comodines situados en las bandas.
Para poder finalizar será obligatorio realizar previamente un bloqueo en pista.
Si el jugador que sale del bloqueo con balón consigue continuar jugando hacia la banda contraria, se incorpora uno de los comodines para generar una finalización 4vs3.
De esta forma, el bloqueo no es el objetivo final de la acción. Buscamos que sirva para generar una ventaja y darle continuidad.
¿Qué buscamos en ataque?
El bloqueo debe aparecer dentro de una situación real de juego y no como un movimiento aislado. Los atacantes deberán reconocer cuándo realizarlo, cómo generar la ventaja y qué hacer después.
El jugador con balón deberá interpretar la respuesta defensiva y buscar la posibilidad de continuar hacia la banda contraria. Si lo consigue, el ataque obtiene el premio de incorporar al comodín y jugar una superioridad 4vs3.
Por tanto, podemos centrar nuestras correcciones en tres aspectos:
- Momento del bloqueo: reconocer cuándo puede ser útil según distancia del defensor.
- Generación de la ventaja: aprovechar el bloqueo para dificultar la acción del defensor.
- Continuidad: no terminar la acción en el propio bloqueo, sino aprovechar la ventaja creada para seguir atacando.
¿Cómo podemos defender los bloqueos?
A partir de la misma tarea podemos trabajar la respuesta defensiva. Ante un bloqueo podemos plantear dos formas diferentes de defender: cambiando de par o manteniendo la defensa individual.
La elección condicionará las responsabilidades y los comportamientos posteriores de los dos defensores implicados.
1. Defender el bloqueo cambiando de par
Cuando defendemos cambiando, se genera un cambio de responsabilidad defensiva.
El jugador bloqueado se queda con el bloqueador, mientras que su compañero pasa a responsabilizarse del atacante que inicialmente defendía el jugador bloqueado.
Para hacerlo correctamente resulta importante anticipar la aparición del bloqueo. El defensor que participa en el cambio no debe continuar automáticamente siguiendo a su par si eso impide realizar correctamente el cambio defensivo.
Además, puede realizar un pequeño salto defensivo que permita mantener presión sobre el balón.
2. Defender el bloqueo de manera individual
La segunda posibilidad consiste en mantener las responsabilidades individuales: cada defensor continúa con su atacante.
Esta opción exige una mayor anticipación defensiva, especialmente por parte del jugador que va a recibir el bloqueo.
El defensor debe percibir la llegada del bloqueador y preparar su posición antes del contacto. Si reacciona únicamente cuando ya ha quedado bloqueado, será mucho más difícil mantener la defensa individual.
El receptor del bloqueo debe esperarlo y colocar su cuerpo de manera que pueda salir posteriormente.
Dos detalles importantes son:
- Orientar el cuerpo hacia la salida para facilitar la continuidad defensiva.
- Utilizar el brazo del lado del defensor por dentro como referencia para gestionar la posición y poder continuar con su atacante.
¿Cómo introducir la defensa individual en la tarea?
Podemos modificar el condicionante inicial para poner el foco específicamente en esta respuesta defensiva.
Cuando se produce el bloqueo, si el defensor bloqueado no consigue llegar a tocar a su par antes de que este suelte el balón, se incorpora uno de los comodines.
El ataque pasa entonces a disponer de una situación de finalización 4vs3.
La norma relaciona directamente el comportamiento defensivo con una consecuencia en el juego: si el defensor no consigue recuperar a su atacante después del bloqueo, el equipo deberá defender una inferioridad.
Así podemos trabajar dentro de la propia tarea la anticipación, la posición corporal y la capacidad para continuar defendiendo individualmente después del bloqueo.
Una misma tarea para ataque y defensa
La riqueza de esta situación de 3vs3 + 2 comodines está en que podemos orientar el mismo contexto hacia diferentes objetivos.
En ataque buscamos utilizar el bloqueo para generar una ventaja y darle continuidad. En defensa podemos decidir si queremos trabajar el cambio de par o mantener una defensa individual.
No se trata únicamente de realizar o defender un bloqueo, sino de comprender qué sucede antes, durante y después de esa interacción.
De esta forma, atacantes y defensores trabajan simultáneamente sobre un mismo problema del juego: unos intentan crear y aprovechar una ventaja mediante el bloqueo y los otros intentan neutralizarla mediante la respuesta defensiva elegida.


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